{"id":3407,"date":"2023-10-09T17:43:28","date_gmt":"2023-10-09T15:43:28","guid":{"rendered":"https:\/\/agora-humanite.org\/?p=3407"},"modified":"2023-10-11T08:46:22","modified_gmt":"2023-10-11T06:46:22","slug":"e-inutile-lodare-dio-se-si-distrugge-la-terra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/e-inutile-lodare-dio-se-si-distrugge-la-terra\/","title":{"rendered":"ES IN\u00daTIL ALABAR A DIOS SI SE DESTRUYE LA TIERRA"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<blockquote>\n<div>\n<div>\n<div>No soy un historiador de la Iglesia y no puedo decir si ya ha ocurrido que un Papa escriba dos enc\u00edclicas sobre el mismo tema con algunos a\u00f1os de diferencia, como lo hizo Francisco con &#8220;Laudate Deum&#8221;, ocho a\u00f1os despu\u00e9s de &#8220;Laudato si&#8221;, dos enc\u00edclicas (o &#8220;exhortaciones apost\u00f3licas&#8221; que sean) que incluso comienzan con la misma palabra. Pero este es precisamente el criterio hermen\u00e9utico para entender ambas: dicen que es in\u00fatil alabar a Dios si se destruye la Tierra.<\/div>\n<div>Esta es de hecho la mayor contradicci\u00f3n posible, que niega radicalmente la definici\u00f3n del hombre como &#8220;animal racional&#8221;: no, la belleza del hombre no es la raz\u00f3n, si hace todo contra la raz\u00f3n, desde la guerra hasta la globalizaci\u00f3n del suicidio.<\/div>\n<div>Por lo tanto, aqu\u00ed tenemos dos enc\u00edclicas escritas en un intento de salvar el mundo, casi diciendo que las palabras no son suficientes si no van seguidas de hechos, si luego las palabras se rompen. \u00bfNo es acaso el anuncio de la salvaci\u00f3n lo propio del cristianismo y de toda religi\u00f3n? Pero la salvaci\u00f3n se juega aqu\u00ed en la Tierra, o mejor dicho &#8220;in terris&#8221; como dec\u00eda Juan XXIII, y aqu\u00ed est\u00e1n las tierras, que son de todos, creyentes y no creyentes, arrojadas a la ruina.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Por lo tanto, me parece que esta &#8220;carta&#8221; que, como escribe el te\u00f3logo brasile\u00f1o Fernando Altemer Junior, al leerla, &#8220;es como recibir un golpe en el est\u00f3mago&#8221;, representa de alguna manera el cl\u00edmax del pontificado del papa Francisco, no porque a\u00f1ada una piedra al monumento de su magisterio, sino porque revela la verdadera naturaleza del ministerio petrino. Por hacer esto, es detestado por muchos: la derecha endemoniada, envidiosa del Evangelio, dice que el papa &#8220;entre S\u00ednodo, clima y pol\u00edtica se olvida de Dios&#8221;; por el contrario, en este texto como en el anterior, \u00e9l anuncia el amor de Dios a todas sus criaturas; no se olvida, sino que tambi\u00e9n recuerda a otras religiones, que &#8220;el universo se desarrolla en Dios, que lo llena todo, por lo tanto, hay un misterio para contemplar en una hoja, en un camino, en el roc\u00edo, en el rostro de un pobre&#8221;, es decir, en toda la naturaleza.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Recuerdo a un obispo mexicano, que tambi\u00e9n fue un maravilloso Padre Conciliar, Sergio Mendez Arceo, a quien, usando el lenguaje de la \u00e9poca le pregunt\u00e9 &#8220;cu\u00e1ntas almas&#8221; contaba su di\u00f3cesis de Cuernavaca, y \u00e9l me respondi\u00f3: &#8220;\u00bfY d\u00f3nde pones los cuerpos?&#8221;<\/div>\n<div>As\u00ed, &#8220;Laudate Deum&#8221; busca salvar los cuerpos, cuerpos y almas juntos, seg\u00fan una antropolog\u00eda indivisa; busca salvar &#8220;el coraz\u00f3n de la materia&#8221;, el &#8220;Cristo c\u00f3smico&#8221; en el lenguaje de Teilhard de Chardin; y esto es precisamente lo que significa &#8220;cuidar de las almas&#8221;, que es la tarea del sacerdote.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Y esta carta del Papa da un paso adelante con respecto a &#8220;Laudato si&#8221;: porque en esa enc\u00edclica \u00e9l quer\u00eda &#8220;compartir con todas las hermanas y hermanos&#8221; sus preocupaciones por &#8220;nuestro planeta sufriente&#8221;, pero ocho a\u00f1os despu\u00e9s debe darse cuenta de que nada se ha hecho, que el mundo &#8220;se est\u00e1 desmoronando y quiz\u00e1s se acerca a un punto de ruptura&#8221; (y las guerras tambi\u00e9n est\u00e1n involucradas), y ya no es simplemente un problema &#8220;ecol\u00f3gico&#8221; que alguien piensa que se puede resolver solo con t\u00e9cnica o, con a\u00fan m\u00e1s hybris, con &#8220;el creciente paradigma tecnocr\u00e1tico&#8221;, sino &#8220;un problema social global que est\u00e1 \u00edntimamente ligado a la dignidad de la vida humana.&#8221;<\/div>\n<div>Bueno, este grito de la Tierra y esta demanda de dignidad, no apelan solo a la necesidad de una conversi\u00f3n, sino que se refieren a la cuesti\u00f3n del poder. Esta es precisamente la novedad de &#8220;Laudate Deum&#8221;, que propone con fuerza el problema del poder; no es que esto no estuviera ya evocado y discutido en &#8220;Laudato si&#8221;, pero aqu\u00ed se convierte en el problema central y condicionante de todo. En un sentido filos\u00f3fico y teol\u00f3gico, se trata del poder del hombre como tal, que se pretende ilimitado, y se traduce en una &#8220;intervenci\u00f3n humana desenfrenada sobre la naturaleza&#8221;, cuando no es ilimitada; de hecho, &#8211; y as\u00ed concluye la Exhortaci\u00f3n Papal &#8211; &#8220;un ser humano que pretende sustituir a Dios se convierte en el peor peligro para s\u00ed mismo&#8221;. De hecho, pretender tener el poder de Dios significa no tener poder, significa convertirse en un \u00eddolo: y los \u00eddolos, se sabe, &#8220;tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven, tienen o\u00eddos y no oyen, tienen narices y no huelen, sus manos no sienten, sus pies no caminan&#8221;; los poderes que est\u00e1n destruyendo la Tierra en realidad no la ven, no oyen su grito, no huelen sus olores, no la sostienen para que no caiga de sus manos, y lo mismo hacen los que conf\u00edan en ellos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Y aqu\u00ed est\u00e1 el Papa llamando al juicio a los poderes, &#8220;el poder real&#8221;, nacional e internacional, y a\u00f1ade que &#8220;si los ciudadanos no controlan el poder pol\u00edtico -nacional, regional, municipal- tampoco es posible contrarrestar los da\u00f1os ambientales.&#8221;<\/div>\n<div>Pero no basta con se\u00f1alar al poder como \u00faltimo responsable del destino de la Tierra, y esperar que se haga cargo de ella; el Papa va m\u00e1s all\u00e1, y denuncia por qu\u00e9 el poder no lo hace y, si no cambia, tampoco puede hacerlo. No menciona el nombre del capitalismo, para no herir o\u00eddos piadosos, pero de eso habla cuando dice que los grandes poderes econ\u00f3micos (y no solo, porque se trata de todos los actores y art\u00edfices de este sistema) &#8220;se preocupan por obtener el m\u00e1ximo beneficio al menor costo y en el menor tiempo posible&#8221;; y est\u00e1 claro por lo tanto por qu\u00e9 no pueden cuidar de la Tierra, pero tampoco de las &#8220;almas&#8221; y los cuerpos que la habitan. Ni podr\u00e1n hacerlo, si &#8220;los poderes econ\u00f3micos contin\u00faan justificando el sistema mundial actual, en el que prevalecen una especulaci\u00f3n y una b\u00fasqueda de rendimiento financiero que tienden a ignorar todo contexto y los efectos sobre la dignidad humana y sobre el medio ambiente.&#8221;<\/div>\n<div>Y no se trata solo de males imputables a los l\u00edderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos de la sociedad, sino de una cultura y una pr\u00e1ctica que se han contagiado a todos los niveles de la vida social. &#8220;Los propios pobres -escribe el Papa- a veces caen en el enga\u00f1o de un mundo que no se construye para ellos.&#8221; Y todos son arrojados a una competici\u00f3n impuesta por el evangelio de la &#8220;meritocracia&#8221;: &#8220;Se incrementan -escribe el Papa- ideas equivocadas sobre la llamada &#8216;meritocracia&#8217;, que se ha convertido en un &#8216;merecido&#8217; poder humano al que todo debe ser sometido&#8230; Una cosa es un enfoque sano al valor del compromiso, al crecimiento de las propias capacidades y a un esp\u00edritu de iniciativa loable, pero si no se busca una igualdad real de oportunidades, la meritocracia f\u00e1cilmente se convierte en una pantalla que consolida a\u00fan m\u00e1s los privilegios de unos pocos con m\u00e1s poder.&#8221; Estas no son denuncias nuevas en la Iglesia, al menos en esa Iglesia que ha sabido escuchar la voz de los pobres y hacer caminar los pies por el camino de la paz. En estos d\u00edas se ha publicado un libro de Enrico Mauro, &#8220;Contra la sociedad del adelantamiento, el pensamiento antimeritocr\u00e1tico de Don Tonino Bello&#8221;. En una carta para la Navidad de 1985, aquel santo obispo de Molfetta advirti\u00f3 no hacer de la &#8220;espalda del pr\u00f3jimo un instrumento de vuestras escaladas&#8221;, y denunci\u00f3 &#8220;la econom\u00eda deshumana. la exasperaci\u00f3n de par\u00e1metros econ\u00f3micos reducidos al criterio supremo de la convivencia humana, las l\u00f3gicas de guerra (que) de los campos de batalla han trasladado a las mesas de una econom\u00eda que penaliza a los pobres, el dominio absoluto de la l\u00f3gica del beneficio (que) es la verdadera causa de los graves desequilibrios del mundo contempor\u00e1neo (&#8230;) que da a luz al \u00e9xodo de millones de &#8216;condenados de la tierra&#8217; hacia nuestras sociedades opulentas.&#8221;<\/div>\n<div>Todo esto dice que la causa de la Tierra debe tener muchos defensores, en la cima y en la base de toda la comunidad humana. El m\u00e9todo solo puede ser el del multilateralismo, un multilateralismo revisitado, que involucre a las comunidades internacionales y locales, que se apoye en la ONU, que no pretenda un gobierno global pero realice el principio de subsidiariedad, que una lo global y lo local, que est\u00e9 dirigido a un constitucionalismo mundial, que llegue &#8220;a un multilateralismo de abajo hacia arriba, y no simplemente decidido por las \u00e9lites del poder&#8221;.<\/div>\n<div>Una visi\u00f3n prof\u00e9tica y un realismo hist\u00f3rico que solo podr\u00eda venir de un papa que se llama Francisco.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Raniero La Valle<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No soy un historiador de la Iglesia y no puedo decir si ya ha ocurrido que un Papa escriba dos enc\u00edclicas sobre el mismo tema con algunos a\u00f1os de diferencia, como lo hizo Francisco con &#8220;Laudate Deum&#8221;, ocho a\u00f1os despu\u00e9s de &#8220;Laudato si&#8221;, dos enc\u00edclicas (o &#8220;exhortaciones apost\u00f3licas&#8221; que sean) que incluso comienzan con la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":3408,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[115],"chapitres":[],"structures":[],"class_list":["post-3407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-paix","tag-pape-francois"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3407"}],"collection":[{"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3407"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3418,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3407\/revisions\/3418"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3407"},{"taxonomy":"chapitres","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/chapitres?post=3407"},{"taxonomy":"structures","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora-humanite.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/structures?post=3407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}