G2O-LA DECLARACI脫N DE ROMA SOBRE LA SALUD

Global Health Summit

Una mezcla de hipocres铆a, cinismo e indecencia

No esper谩bamos propuestas innovadoras, pero s铆 un poco m谩s de aliento de cambio. Pues bien, en鈥. no hubo aliento. Peor a煤n, en su lugar hubo fuertes y feos vientos.

May 24 2021

Riccardo Petrella, Roberto Morea y Roberto Musacchio(*)

  1. En primer lugar, la Declaraci贸n no se refiere nunca, ni siquiera una vez, al 芦derecho universal a la salud禄. No lo menciona, confirmando lo que los grupos dominantes llevan a帽os haciendo: borrarlo de la agenda pol铆tica mundial y con ello el principio de que garantizar la salud de forma universal, es decir, para todos, es una obligaci贸n institucional de los poderes p煤blicos, de los Estados, y no una opci贸n pol铆tica de magnanimidad o compasi贸n hacia 芦los pobres禄 por parte de los dirigentes mundiales. Por el contrario, la Declaraci贸n habla varias veces de 芦acceso equitativo y asequible禄 a las herramientas de lucha contra la pandemia de Covid-19 (vacunas, tratamientos m茅dicos, diagn贸sticos y herramientas de protecci贸n individual). Es decir, un principio y un objetivo t铆picamente mercantil, de intercambio monetizado (venta y compra) seg煤n las reglas del mercado que nada tienen que ver con el derecho a la salud en igualdad y justicia. En el mercado no hay derechos, salvo la propiedad privada, ni justicia social. Olvidar el derecho universal a la salud es un acto de indecencia pol铆tica.
  2. No es de extra帽ar -otro aspecto clave- que la Declaraci贸n insista en que las medidas necesarias que se adoptar谩n en los pr贸ximos meses para promover el acceso a las vacunas para todos, deben definirse y adoptarse en el marco de los Tratados de la OMC (Organizaci贸n Mundial del Comercio, organismo independiente de la ONU) y, en particular, de los Tratados OMC-TRIPs (Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio). Y no en el marco general de la ONU y, concretamente, de la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS, una agencia de la ONU). La Declaraci贸n de Roma sigue atrincherada en la primac铆a otorgada, tambi茅n en el 谩mbito de la salud, a la regulaci贸n 芦mundial禄 fijada en la l贸gica del comercio internacional (dominada por los mercaderes y financieros de los pa铆ses m谩s poderosos del mundo). La Declaraci贸n de Roma se mantiene en la posici贸n de rechazar la atribuci贸n de esta primac铆a a la ONU en general, y a la OMS en particular, tal y como han solicitado, sobre todo en los 煤ltimos a帽os, un centenar de Estados, cientos de premios Nobel, cient铆ficos, personalidades del mundo de la cultura y miles de asociaciones y organizaciones, incluidos los sindicatos. La aceptaci贸n de la primac铆a de la ONU y de la OMS implica que las normas en esta materia se establecer谩n respetando la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos de 1948 y los tratados internacionales sobre derechos civiles, sociales y pol铆ticos de los a帽os 70. Los firmantes de la Declaraci贸n de Roma son conscientes de que desde 1994, a帽o de su creaci贸n, la OMC ha sido escenario de continuas y duras luchas de la gran mayor铆a de los Estados miembros contra los Estados m谩s poderosos para defender sus derechos a la vida y su soberan铆a econ贸mica y social, que han sido sistem谩ticamente desestimados en los tratados de la OMC.
  3. Por lo tanto, afirmar que el objetivo de la lucha mundial contra la pandemia que persiguen los Estados m谩s poderosos del G20 sigue siendo el de 芦no dejar a nadie de lado禄 es un acto de hipocres铆a. La realidad muestra que la estrategia de lucha contra la pandemia, adoptada hace un a帽o y medio en nombre de un acceso justo y asequible a las vacunas y en cumplimiento de los tratados OMC/TRIPs, ha contribuido a dejar de lado a cientos de millones de personas que, desde el 21 de mayo de 202, est谩n excluidas de las vacunas (s贸lo el 1% de la poblaci贸n africana ha sido vacunada) y,

sobre todo, de la atenci贸n sanitaria en general. Seg煤n la OMS, m谩s de la mitad de la poblaci贸n mundial sigue sin recibir atenci贸n sanitaria b谩sica cobertura en 2020, y la pandemia ha empeorado la situaci贸n.

  • La Declaraci贸n confirma que, hoy en d铆a, la soluci贸n clave elegida por los gobernantes es aumentar la producci贸n de vacunas y distribuirlas y administrarlas lo m谩s ampliamente posible, lo m谩s r谩pidamente posible y de forma equitativa, segura y eficaz, en beneficio de las poblaciones de los pa铆ses m谩s pobres de renta baja (92 pa铆ses del mundo) y de los pa铆ses de renta media (m谩s de 30). Esta opci贸n aparentemente razonable es una opci贸n desconcertante e inaceptable porque postula la aceptaci贸n y el mantenimiento del abismo y las desigualdades entre los pa铆ses ricos y 芦desarrollados禄 del Norte, en particular los 芦occidentales禄, y los pa铆ses pobres, subdesarrollados o menos desarrollados. Dar prioridad a la producci贸n y distribuci贸n de vacunas significa sustancialmente mantener la supremac铆a estructural y el poder de los pa铆ses ricos en los 谩mbitos financiero, tecnocient铆fico, productivo y comercial. Significa que las empresas privadas del mundo desarrollado siguen siendo las due帽as absolutas del conocimiento sobre la vida, las propietarias de las patentes, las productoras de vacunas, las l铆deres del comercio internacional, las proveedoras de servicios m茅dicos y sanitarios, las controladoras de los mercados sanitarios, las due帽as de la digitalizaci贸n de los sistemas de salud鈥β As铆 que, en el esp铆ritu de la Declaraci贸n de Roma, la mejor soluci贸n pr谩ctica es que los pa铆ses ricos (sigan) 芦ayudando禄 a los pa铆ses pobres. En este contexto, la vida de miles de millones de personas y su futuro dependen y depender谩n obligatoriamente de la ayuda, la 芦caridad禄 y la benevolencia de los ricos y los poderosos . Qu茅 concepci贸n m谩s indecente y c铆nica! Pongamos un buen ejemplo. En la 煤ltima reuni贸n del consejo general de la OMC-TRIPs, el representante de los Estados Unidos dijo que la Administraci贸n Biden est谩 abierta 芦ahora que se ha garantizado el pleno acceso a las vacunas para los ciudadanos estadounidenses禄 a considerar los medios y formas de levantar las normas de la OMC sobre el derecho de propiedad intelectual con el objetivo de fomentar el acceso asequible a las vacunas para todos los pueblos necesitados. En resumen, lo 煤nico que les queda a los pa铆ses pobres es esperar a recibir las vacunas y el acceso a las dem谩s herramientas m茅dicas que ofrecen los pa铆ses ricos. Para ello, sin embargo, deben ser reconocidos por COVAX como elegibles para la ayuda de los ricos. COVAX es el mecanismo creado por los pa铆ses del 芦Norte禄, dirigido por dos organizaciones p煤blico-privadas, CEPI y GAVI, cuyo objetivo es fomentar el intercambio de investigaci贸n y desarrollo y la compra/distribuci贸n de vacunas en beneficio de los pa铆ses pobres. Las vacunas compradas se transfieren como ayuda gratuita a las poblaciones de los pa铆ses de renta baja, y como ayuda a precio reducido a las de los pa铆ses de renta media.

El mecanismo COVAX ha resultado inadecuado por dos razones principales. En primer lugar, porque los pa铆ses ricos y los organismos filantr贸picos privados, como la fundaci贸n Gates, no han alimentado las finanzas de COVAX como se esperaba. Para hacerlo bien, COVAX necesitar铆a m谩s de 40.000 millones de d贸lares. S贸lo han recibido 12.000 millones de d贸lares. En segundo lugar, COVAX se basa en el mantenimiento del sistema de patentes que hace que las vacunas y los productos sanitarios sean de absoluta propiedad privada durante 20 a帽os, dando as铆 -como hemos visto- poder pol铆tico de decisi贸n y operativo sobre la vida y la salud a las empresas multinacionales privadas. COVAX no tiene poder pol铆tico, ni poder aut贸nomo de negociaci贸n y decisi贸n. Depende de la buena voluntad de los oligopolios farmac茅uticos y de los Estados m谩s fuertes.

  • Esto nos lleva al controvertido punto relativo a la suspensi贸n provisional de las patentes. Este era el punto m谩s esperado de la Cumbre Mundial de la Salud del G20. El G20 opt贸 formalmente por no

decidir y posponer el debate a la reuni贸n del Consejo General de la OMC del 7 al 9 de junio. En realidad, el aplazamiento era necesario no por el desacuerdo entre algunos Estados (como Sud谩frica, India, Rusia, Indonesia y China鈥) por un lado, y la UE, el Reino Unido, EE.UU. y Jap贸n, por otro. Pero para dar tiempo a la UE y a EEUU a acordar una posici贸n com煤n basada, como propone la UE, en una soluci贸n de tercera v铆a entre el rechazo y la aprobaci贸n de la suspensi贸n. La Uni贸n Europea se opone mayoritariamente a la suspensi贸n del r茅gimen de patentes y a煤n m谩s a su abolici贸n. Por ello, trata de superar las dificultades trasladando el debate a la definici贸n de un nuevo tratado mundial sobre un sistema com煤n de vigilancia y respuesta a las pandemias actuales y futuras. Hay que reconocer que el sistema actual ha demostrado su debilidad e ineficacia. En opini贸n de los dirigentes de la Uni贸n Europea, el nuevo tratado podr铆a adoptar un modelo de sistema com煤n de vigilancia y respuesta m谩s cercano al sistema de coordinaci贸n intraeuropeo establecido en el contexto de la reciente creaci贸n de la Uni贸n Europea de la Salud.

Esta es tambi茅n la posici贸n que parece adoptar Mario Draghi. Durante su discurso inicial en la Cumbre, se mostr贸 partidario de una suspensi贸n de las patentes 芦a condici贸n de que sea espec铆fica y limitada en el tiempo禄. Lo mismo ocurre con la posici贸n de Estados Unidos, expresada en Roma por la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris (que fue un poco decepcionante). Entre los miembros del G20, s贸lo Sud谩frica tiene una posici贸n clara sobre la garant铆a de la salud de sus ciudadanos y otros pa铆ses africanos. India es m谩s bien ambigua. En la estrategia ultranacionalista y competitiva de Modi, la suspensi贸n sirve m谩s bien al objetivo de reforzar el creciente papel de India como primer productor mundial de vacunas de bajo coste a trav茅s de la empresa privada Serum Institute of India. Esta estrategia cuenta con el apoyo de la Universidad de Oxford y de Astra Zeneca, que el a帽o pasado firm贸 un acuerdo para que el Serum Institute of India produzca m谩s de 1.200 millones de dosis de su vacuna. India tiene una estrategia de expansi贸n econ贸mica en el sector para competir con China. Por su parte, Indonesia, otro miembro del G20, ha dejado clara su voluntad de convertirse, gracias a la reducci贸n de las limitaciones de las patentes, en el principal centro del Sudeste Asi谩tico, en competencia con China e India.

En resumen, no es oro todo lo que reluce fuera de los pa铆ses del Norte/Occidente cuando se trata de la estrategia econ贸mica de la industria farmac茅utica mundial.

  • El estado de arte descrito anteriormente se perpetuar谩 hasta que los poderes p煤blicos de los pa铆ses m谩s poderosos del mundo se desvinculen y liberen a s铆 mismos y a su pol铆tica de salud p煤blica del estado de sumisi贸n a sus grandes multinacionales farmac茅uticas y qu铆micas y a los grupos financieros, tras la privatizaci贸n masiva de los sistemas nacionales de salud y la legalizaci贸n de las patentes privadas con fines de lucro. La Declaraci贸n de Roma no escribi贸 ni una sola l铆nea sobre el servilismo de los poderes p煤blicos. Y聽por eso. Como todo el mundo sabe, los poderes p煤blicos han financiado pr谩cticamente聽en su totalidad聽(caso de la vacuna de Astra Zeneca,) y en gran parte (caso de las vacunas de Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson鈥) el dise帽o, el desarrollo, la producci贸n y la comercializaci贸n de las vacunas. Si hay vacunas, no es gracias a las empresas mencionadas, sino a las grandes sumas de dinero p煤blico inyectadas por los Estados en el sector (hablamos de decenas y decenas de miles de millones de d贸lares), a trav茅s de muchas v铆as, entre ellas la decisiva de los 芦Compromisos Anticipados de Mercado禄, es decir, los compromisos garantizados de compra p煤blica de miles de millones de dosis producidas por las empresas.

El esc谩ndalo aqu铆 es que las empresas se han embolsado todo y, sin ninguna inversi贸n importante, ya han obtenido miles de millones de beneficios para repartir entre sus accionistas, sin que los Estados, los ciudadanos cuyo dinero p煤blico se ha vertido en las arcas de las multinacionales, hayan obtenido ning煤n beneficio econ贸mico directo a cambio. Los Estados han gastado y siguen gastando y las empresas siguen obteniendo beneficios.

En este contexto, la soberan铆a del pueblo, de los ciudadanos, se reduce a cero. La hipocres铆a, el cinismo y la indecencia prevalecen.

En聽conclusi贸n, de nuevo tras la Cumbre Mundial de la Salud del G20, queda claro que el futuro de la realizaci贸n del derecho universal a la salud y el futuro de la vida en la tierra no est谩 todav铆a en marcha en inter茅s de todos los habitantes de la tierra y en armon铆a con el respeto de los derechos de la naturaleza.

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(*) Respectivamente presidente de 脕gora de los Habitantes de la Tierra, presidente de Transform.Italia, ex eurodiputado y miembro de Transform. Italia